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DAVID
M. GARCÍA
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Su formación
recorre los conservatorios Profesional y Superior de Salamanca,
Profesional y Superior de Barcelona, y Profesional y Superior
de Madrid. Ha completado su formación con los mejores
profesores de la disciplina: Huidobro, Zubitsky, Castaño...
Autodidacta en la práctica del Bandoneón.
Actualmente ejerce como profesor de acordeón en la Escuela
de Música y Danza de Vitigudino. |
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PABLO
GONZÁLEZ
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Cursa
sus estudios de flauta travesera y percusión en los Conservatorios
Profesional y Superior de Salamanca.
Apasionado por los ordenadores y las nuevas tecnologías,
inicia la Ingeniería en Informática de Sistemas
en la Universidad de Salamanca, reorientando sus clases y prácticas
a una nueva disciplina: la Informática Musical. Esta
dedicación le ha llevado a dar cursos y clases especializadas
a todo el colectivo de docentes en los Cursos de Formación
para el profesorado en los C.P.R. de Salamanca, Zamora y Valladolid,
así como ponencias en los encuentros celebrados a nivel
autonómico en Zamora sobre el "Intercambio de experiencias
musicales".
Como músico, informático y pedagogo, está
decidido a investigar las posibilidades expresivas e interpretativas
de la flauta en la música de tango, aportando su experiencia
camerística en el campo clásico.
Actualmente es profesor titular de la Escuela Municipal de Música
y Danza de Salamanca, en las especialidades de flauta travesera
y percusión y preparador musical para las oposiciones
de educación primaria y secundaria en el C.E.E.F. de
Salamanca.
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PANCHO
RUANO
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Comienza sus estudios de guitarra clásica en el conservatorio
de Salamanca. Poco después se interesa por la guitarra
eléctrica de manera autodidacta escuchando los discos
de Hendrix, tocando en grupos como The Strangis Band y los
Cimbels.
Años más tarde se decide por el bajo eléctrico
y colabora en diversas formaciones de rock y funky como Red
and Invisible o El Holandés Errante.
Embriagado por la sonoridad y las posibilidades del contrabajo
en todas las músicas, especialmente en el Tango y en
el Jazz, estudia en la Escuela de Música Popular de
Madrid con el contrabajista Miguel Ángel Chastang,
lenguaje y armonía con el pianista José Mª
Carlés en la Escuela de música de Peñaranda
de Bracamonte y asiste a diversos seminarios y cursos de Jazz.
Actualmente es contrabajista de Hocus Jazz Quintet, The Elements,
Bracamonte`s Big Band y La Big Band de la Universidad de Salamanca,
y en el grupo de rumba flamenca Despiste Show Mª del
Carmen toca el bajo eléctrico fretless.
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PABLO
RUIZ
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Nací
en Salamanca en 1974, donde sigo viviendo. Entré a estudiar
en el Conservatorio a los 12 años, donde saqué
el título de Profesor de Piano y continué los
estudios hasta 9º de Piano y 2º de Contrapunto en
el Conservatorio Superior de Música de Salamanca, donde
he realizado numerosos conciertos de alumnos tocando el Piano.
Toco los teclados desde los 14 años de forma autodidacta,
como resultado de saciar mi inquietud musical hacia nuevos estilos
apartados de la música clásica, con la que empecé.
Completé mi formación con conocimientos de informática
musical, armonía moderna, sistema MIDI y de programación
de secuenciadores, samplers y sintetizadores.
He tocado los teclados con diferentes formaciones del panorama
musical salmantino como El Margen, Diamante Show Band, Álvaro
Cruz, Compañía Sueño Eterno, La Banda del
Puerto, Mr Blues, Irish Rover Band, Gabriel Calvo, Juan Mari
Montes, José Luis Encinas, Gran Café Teatro de
la Vega... con mas de 200 actuaciones en directo. También
he realizado grabaciones de CD´s con Álvaro Cruz,
J. C. Jiménez, Mr Blues, El Margen y La Banda del Puerto.
Actualmente doy clases de teclados a alrededor de 50 alumnos
en la Escuela Municipal de Música, abriendo el horizonte
de la enseñanza musical hacia los nuevos estilos de la
música moderna. |
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Amador
Hernández - CHINCHORRO
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Sin la
menor formación musical. Empecé a amar el tango siendo niño. Escuchando a un anciano minusválido e indigente que venía con frecuencia por el barrio con su mujer. Mientras él cantaba a capella los más populares temas de Gardel, su esposa recorría la calle recogiendo las perras chicas, gordas, y con un poco de suerte, alguna peseta, que los vecinos arrojábamos desde las ventanas. Hace años que desapareció.
Con este recuerdo siempre en la mente, comencé a recopilar algo de música grabada en casetes, que canturreaba hasta aprender de memoria.
Se dio la casualidad de que una amiga, "la camarera de mi amor", abrió un bar en el que, con frecuencia pasábamos horas y horas escuchando tango de todos los tiempos, que algunos clientes aportaban y que dotaron al local de una más que decente colección. Fue allí donde nació la costumbre de interpretar temas a micrófono abierto en las improvisadas veladas tangueras, y alguna que otra fiesta. Costumbre que ha perdurado en el tiempo.
Tras algunos intentos, y muchos fracasos, de reunir gente con la misma inquietud por el tango que yo para formar una orquesta, finalmente conocí a Tango Zero, que me ofrecieron la posibilidad de tomar parte en sus actuaciones por los locales de la ciudad, y en ello estamos hasta el momento.
Mañana, quién sabe... igual es premonitoria la forma que me sumió en este mundillo, y de pronto me encuentre cantando por las esquinas. Lástima que los barrios ya no sean lo que eran; que los vecinos no chamuyen, que las casas rasquen cielos y que el ruido esconda las canciones.
¡Siempre admiré a aquel pobre gran hombre! |
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